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En 2014 en Honduras ocurrió un robo tirado de los cabellos, casi de película, a nuestro sistema de salud por más de 355 millones de dólares, y como si fuera poco, en adición a eso se redujo el presupuesto de la Secretaria de Salud en los años siguientes por más de 300 millones de lempiras.

Aunque esta solo sea la punta del ´iceberg´, de una serie de decisiones y robos que están acabando con nuestro sistema de salud o con lo que queda de él, estas no serán palabras dedicadas y ya gastadas a los malos hijos responsables de esto.

Esta vez trataré de que la tinta de estas letras no se contagie por el rencor, rabia y tristeza que me embargan ante una situación como esta. Al contrario, escribo desde la sobriedad y serenidad lleno de empatía y con la fuerza necesaria para recordar que las repercusiones de estos delitos se están pagando con vidas, la de nuestros compatriotas.

Que sean estas líneas con el fin de buscar sus derechos, que como lo dice el tercer artículo de la Declaración de los Derechos Humanos, ¨… todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. ¨


No quiero ahondar, ni detallar el sufrimiento que pueden llegar a vivir nuestros compatriotas en busca de atención médica. Basta decir con que pareciera que ese documento universal, no tiene jurisdicción en nuestro suelo.

Que nunca se acabe nuestra sed de justicia, pero mientras tanto no desviemos la mirada de quienes están padeciendo las consecuencias. No lo merecen, tienen derechos. No lo merecemos, tenemos derechos.

No podría culminar sin antes dedicar un espacio merecido a aquellos profesionales, futuros profesionales de la salud y equipo de trabajo en cualquier disciplina, que con su profesionalismo, dedicación y empatía tratan de parchar las gigantescas goteras de carencia y desigualdad que nos han dejado.

¨… todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. ¨

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Jeancarlo Euceda, estudiante de la carrera de Medicina y Cirugía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Apasionado por el arte de la medicina , desea dejar huella en nuestra sociedad desde esta disciplina. Desde muy joven interesado por el tema de derechos humanos y la realidad de desigualdad en nuestro país. Convencido que el empoderamiento y la participación de los jóvenes es esencial para cambiar el rumbo de nuestra Honduras.

Jeancarlo Euceda
Jeancarlo Euceda

Jeancarlo Euceda, estudiante de la carrera de Medicina y Cirugía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Apasionado por el arte de la medicina , desea dejar huella en nuestra sociedad desde esta disciplina. Desde muy joven interesado por el tema de derechos humanos y la realidad de desigualdad en nuestro país. Convencido que el empoderamiento y la participación de los jóvenes es esencial para cambiar el rumbo de nuestra Honduras.

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